| Descubriendo la Antártida a través de los ojos de Jordi Tosas |
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Clicar imagen para ampliar Jordi Tosas esta vez se encuentra en una nueva expedición a la Antártida. Durante los primeros días el tiempo no es muy favorable para la estación del año en que estan, los fuertes vientos hacen que la prisa por disfrutar de la agradable sensación del “duende” blanco se retrase aún más. Poco después, las peores condiciones meteorológicas llegan a su fín y pueden disfrutar de los parajes y maravillas que ofrecen la isla con algún que otro animal antártico (ballenas, pingüinos,…). Jordi nos relata así su estancia: 19/11/07 “El viento corta el agua, el frío la congela, mantos blancos cubren la casa del duende blanco, rayos de luz se reflejan en cristales de agua, reflejos del tiempo que ya compartimos aquí y ... sabor al tiempo que empezamos a compartir ahora, un verano que llegará al otoño y los pingüinos también se irán... Namaste a todos, un abrazo muy fuerte de esta tierra blanca que vive aquí abajo. Este año mucha nieve, grandes banquisas, pocos animales aun -no quieren pasar frío-. Pero los pingüinos ya han puesto sus huevos. Y empieza otra estación Antártica” 24/11/07 “Parece ser que nuestro continente blanco no tiene ganas de que sea verano. Acaba de sufrir un grave accidente contra un iceberg un barco que había estado en puerto a nuestro lado en Ushuaia. Y nosotros sufrimos además las condiciones meteorológicas de esta tormenta fortísima de vientos. El barco se ha hundido a pocas millas de nuestra isla. Y además estamos notando réplicas continuas de pequeños terremotos, bueno,… a ver que mas depara la tierra blanca del sur.” 30/11/07 "El continente del sur ha amanecido tranquilo, el viento se ha cansado de soplar y los colores han nacido del plomo del cielo, del gris de la nieve que no era aún blanca. Los iceberg que nadan en el océano se han vuelto azules y el cielo ha explotado en violetas y rojos. Las montañas han salido de detrás de las nubes. La isla vuelve a vivir su calidez Antártica.” 04/12/07 “Hoy he estado en ese lugar donde vive la nada. Bueno, la nada hace compañía al duende del invierno. Aquí tiene su casa, en el lugar donde nadie vive, donde el mundo no conoce el tiempo ni el espacio. Los océanos se extienden hasta en infinito. Y el duende duerme durante muchos días al año. Y el viento le arropa y le tapa con su manto de nubes. Le tapa para que no se funda su manto blanco. Ese manto que llega hasta al valle donde vivimos. Hemos estado en lugares donde nadie ha pasado, rincones que nunca habían sido vistos y los mares que allí se extendían eran escenarios de naufragios, de exploradores, de héroes que solo los escritores osaban contar a la gente ávida de aventuras. Y allí hemos estado estudiando el cambio climático. Los glaciares, la nieve, pero sobre todo allí he disfrutado muchísimo. He soñado y he viajado hasta donde estáis vosotros para susurraros al oído lo que debemos cuidar de este maravilloso mundo que tenemos. Y la ternura aparece en cualquier rincón. Ni la naturaleza mas ruda, ni el esqueleto vacío de una isla donde solo viven los hielos puede enfriar el amor de una madre….” 05/12/07 “Hoy nos han visitado las primeras ballenas. Cinco de ellas bailaban delante de nosotros en la bahía sur. Éste es un continente de sorpresas que cada día nos maravilla con una nueva sensación... Un abrazo y disfrutad de las fotos.” |

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